Bumeran - Carmina Hernández Encarnación
- Carmina Hernández Encarnación
- May 12
- 1 min read

La niñez me vistió de desafío,
rebeldía, osadía y grosería.
no lo sabía, no lo entendía
mamita mía, hoy ya soy madre.
Lo entiendo muy bien, comprendo
ese dolor que punza en el corazón.
Cuando los miré los acaricié,
los llene de besos, ¡mis bebitos¡
Al ser madre, esposa, ama de casa,
trabajadora y tantas cosas más,
hube de ser dura, para que mis
niños se adaptarán a tanto trajín.
Andaban conmigo lo más posible,
el bocho y nosotros éramos uno solo
sintiendo que todo estaba bien.
no sabía que cada uno era diferente.
Pensaba que andando en bola era
suficiente para mí. Con los años
brotaron las carencias de cada uno,
siendo desafiantes, rebeldes y osados.
Recibiendo los embates de la omisión,
mi alma y corazón traspasados por su pasión,
consolada soy por mis recuerdos de antaño,
que herí así, con ímpetu de hija.
Ilustración - Fotografía de Adrien in Unsplash
Comments