top of page

Regálame un día - Esther Solano


Vida,

regálame un día.

 

Esther,

¡Yo te lo regalo!

 

​Vida,

quiero un día muy sencillo.

 

Uno de esos que viví muchas veces,

que empezaban metiéndome

en mi uniforme rojo y azul.

​​

Mi mamá despierta desde temprano,

vestida con esa bata horrible que usaba en casa,

me preparaba ese licuado de chocolate,

el mismo de siempre,

y ese sándwich de jamón

que metía en mi mochila.

 

Luego, mi papá me llevaba a

la escuela en su coche amarillo.

 


​Vida,

no tiene que ser un día soleado,

solo una mañana fría y con neblina como tantas,

de esas que desprecié porque parecían tristes.

 


​Vida,

regálame un día de esos,

 en que mi madre sabía mi nombre y me decía:

"Esthercita, ya levántate".

 


​Vida,

regálame un día de tantos,

en que mientras yo estaba en la escuela,

mi papá corría alrededor del lago y

regresaba empapado en sudor.

 


​Vida,

regálame un día de aquellos,

en los que mi hermana y yo

nos encontrábamos al terminar mis clases,

para caminar juntas y

 abordar esos camiones verdes

que iban por un camino lleno de baches.

 


​Vida,

regálame un día común y corriente.

De esos repetidos que hubo tantos.

¿puedes?

 


No ​Esther, no puedo, 

Ese día que me pides ya pasó,

sin embargo,

 te regalo el día de hoy

¡vívelo!

quizás mañana lo añorarás.



Ilustración: Fotografía de Jan Romero en Unsplash

Comments


Post: Blog2_Post
  • Instagram
  • Twitter
  • Facebook

©2021 Botellas en el mar. Wix.com

bottom of page