Regálame un día - Esther Solano
- Esther Solano

- May 15
- 1 min read

Vida,
regálame un día.
Esther,
¡Yo te lo regalo!
Vida,
quiero un día muy sencillo.
Uno de esos que viví muchas veces,
que empezaban metiéndome
en mi uniforme rojo y azul.
Mi mamá despierta desde temprano,
vestida con esa bata horrible que usaba en casa,
me preparaba ese licuado de chocolate,
el mismo de siempre,
y ese sándwich de jamón
que metía en mi mochila.
Luego, mi papá me llevaba a
la escuela en su coche amarillo.
Vida,
no tiene que ser un día soleado,
solo una mañana fría y con neblina como tantas,
de esas que desprecié porque parecían tristes.
Vida,
regálame un día de esos,
en que mi madre sabía mi nombre y me decía:
"Esthercita, ya levántate".
Vida,
regálame un día de tantos,
en que mientras yo estaba en la escuela,
mi papá corría alrededor del lago y
regresaba empapado en sudor.
Vida,
regálame un día de aquellos,
en los que mi hermana y yo
nos encontrábamos al terminar mis clases,
para caminar juntas y
abordar esos camiones verdes
que iban por un camino lleno de baches.
Vida,
regálame un día común y corriente.
De esos repetidos que hubo tantos.
¿puedes?
No Esther, no puedo,
Ese día que me pides ya pasó,
sin embargo,
te regalo el día de hoy
¡vívelo!
quizás mañana lo añorarás.
Ilustración: Fotografía de Jan Romero en Unsplash



Comments