Cuando la vida te da un revés - Marichoni
- Marichoni

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Cuando las cosas están al revés
basta cambiar la perspectiva.

¿Realmente anhelaríamos que todos los días fueran de fiesta? ¿disfrutaríamos si siempre tuviéramos el éxito cómo resultado? ¿si todas las circunstancias de la vida estuvieran siempre de nuestro lado?
¿Qué sería si todos los días tuviéramos la seguridad de que lo planeado se cumpliría al pie de la letra? ¿cómo veríamos el mundo si pudiéramos controlar lo que ahora consideramos indefinido? La salud, la comprensión, el acierto de nuestra visión sobre la política, el trabajo y su consecuencia,
¿Qué pasaría si tuviéramos la razón obtenida siempre por unanimidad? Tal vez perteneceríamos a otra especie, a otro mundo, a otro planeta, a otro universo y a otra dimensión.
En este mundo, en este planeta, en este universo, como parte de la creación como seres humanos, tenemos una vida impredecible, llena de incógnitas a despejar cada día, con incertidumbre acerca de los resultados de nuestro quehacer, con una obra que requiere de nuestra aportación, pero solamente de nuestra pequeña responsabilidad y de la que casi nunca podremos contemplar su final.
Cada persona solo puede existir en un tiempo concreto, en un espacio delimitado y con una sola vida. Y la vida, a veces, de manera sorpresiva, nos da un revés, y como es sin previsión, sin imaginárnoslo, solemos caer en el descontrol y en la confusión. Es humano.
Pero una vez pasado el primer impacto ¿qué hacer entonces? ¿cómo enfrentar lo inesperado? Si tuviéramos que recibir una serie de instrucciones para vivir la vida ¿contemplaríamos esa posibilidad? Tal vez nos sentiríamos menos desequilibrados. Ese rasgo, quien lo puede tener es por haber logrado un grado de madurez y libertad, que no es tan común.
Alaíde Foppa dice en uno de sus poemas: La espera de una mañana improbable sobre el tiempo.
Y volviendo a esas instrucciones para vivir la vida, podríamos considerar lo siguiente
- No tienes el control de todo, mucho de lo que te ocurre es porque te relacionas y corres riesgos.
- Tu vida no es tu vida, es tu vida con otros y eso cambia la visión.
- No creas que las circunstancias se repiten como si las fotocopiaras, el tiempo es improbable.
- Planea sin rigidez, las condiciones pueden alterar tu momento.
- Estimula tu fe y déjale una parte de tu diario vivir al Creador, porque si no lo haces, de todos modos, su voluntad y visión predominan.
- Desarrolla la lógica y espera la posibilidad de la ilógica.
- Asume la necesidad de ayuda, eso reconforta.
- Si la vida te ocasiona un revés, cambia la perspectiva y retoma el camino esperando que algo bueno pueda ocurrir sin soltar la esperanza.
- Suelta sueños y anhelos y abraza realidades, eso aminora sufrimiento innecesario.
- El cambio de rumbo te abre la puerta a la creatividad.
- Ante la cruda realidad, presenta una sonrisa, como dice el dicho “Al mal tiempo, buena cara”.
- Comparte tu inquietud, a veces eso la aminora y otras, la relativiza.
- Recobra la esperanza de que siempre hay más bueno que malo.
Todo esto no sé cómo se puede vivir, Haberlo escrito me abre la posibilidad de descubrirlo, como debe haberse imaginado a Cristóbal Colón, frente a trazos inciertos en un mapa y marcando una ruta de camino para lanzarse a la mar sin saber lo que iba a encontrar, y nos ofreció una totalidad de nuestro mundo,
Como habrá imaginado Franz Kafka cuando consoló a esa pequeña por la pérdida de su muñeca y el hecho consolaría a otras tantas niñas que lloraban.
Cómo habrá pensado Anna Frank, al ponerle Kitty a su diario para relatar el conjunto de vivencias que alimentó su espíritu y que su experiencia quedó para mantenerla viva a pesar de su desaparición.
Sí, ante un revés de la vida, intentemos modificar la perspectiva.
Ilustración: Fotografía de Esteban Abalsa en Unsplash



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