Azul Hechizante – Rosalía Martín del Campo

La madre siempre tiene una historia de amor y ternura con los hijos varones, así también fue la mía …
Era tan hermosa que los hombres la admiraban, incluso sus primos hermanos se enamoraban de ella …
Sus ojos azul clarito hechizaban tanto como su voz de caramelo…
Era muy ingeniosa y creativa, le ponía sobrenombres a las personas y las cosas, así rebautizaba su mundo …
Se creaba mundos más amables que la realidad, una realidad que la dejo completamente huérfana a sus 27 años.
Fue entonces cuando le dio esa enfermedad que la hacía cambiar de estados de ánimo ante la menor provocación, en ese tiempo se puso de moda su chancla voladora si la despertábamos.
Se sumía en sus nostalgias y ahí se perdía, se acurrucaba en los recuerdos del enorme amor que su papá siempre le tuvo.
Tal vez por eso nunca maduró del todo.




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