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Lo que se pregunta uno - Verónica Maldonado Soto

13 hours ago
2 min read

Visité a un amigo.  Estamos en contacto, pero dejamos de ser tan frecuentes debido a que su esposa falleció y mi relación era más cercana con ella.


 Él ya tiene nueva pareja, le fue terrible vivir solo y en eso se enamoró, anduvo feliz con la noticia de ser bien correspondido.


Me habló de lo padre que es vivir acompañado y hacer una vida de pareja... Pero ella habla todo el día, me dijo. "No para de compartir una y otra cosa y quiere que yo le conteste, parece un radio prendido, pero el radio no me pide que le conteste".


Me reí al oír eso, no pensé que alguien se quejara de la cantidad de palabras al día, sobre todo después de haber sufrido de soledad.


Después me contó el secreto de que en ocasiones se va a su oficina con tal de descansar y no tener que oírla.


Eso me recordó a un paciente que se esperaba para llegar a su casa en las noches porque hacía tiempo para no tener que ayudar a bañar a los niños.


Ellos se refugian en su "oficina" ¡Ándale! Me acordé que mi esposo se iba a la oficina los domingos y reaparecía a medio día! Sería que tenía trabajo o sería que escapaba de la chamba con tres hijos y una esposa el día de descanso (para muchos, pero no para los que tienen hijos pequeños) o si tendría trabajo que hacer?


Alguna vez chequé que de verdad se fuera a la oficina, pero no se me había ocurrido que fuera para descansar de algo.


Otro amigo sufrió porque su esposa se separó de él, pero últimamente van juntos al súper y al banco, así que le pregunté si volvería a vivir con ella. ¡Inmediatamente movió la cabeza diciendo ¡no, eso no!


Porque he recordado que al final del día empezaba a decirme todo lo que yo había hecho mal, o sea que, en nuestra alcoba, me regañaba.


Por supuesto que eso me llevo a emprender la encuesta con mi esposo, y con los esposos deis amigas. Pregunté: ¿Yo hago eso? Dijo que no, pero sí señaló que con cierta frecuencia se siente regañado.


¿Será un problema masculino ser altamente sensibles a algunos comentarios o somos unas regañonas empedernidas?


En los resultados han surgido los comentarios de que ellos son un desorden y hay que darles indicaciones que ellos toman como regaños.


Ufff es complejo compartir la vida cotidiana, esa es la primera conclusión que mi estudio ha arrojado.


La segunda conclusión es que es necesario preguntarse cosas a partir de los comentarios de los otros.


Preguntas que hay que mantener presentes, pues sirven para autoindagarse ¿no crees?



Ilustración: Fotografía de Natalia Solovibska en Unsplash

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