Nuevamente las fiestas patrias - Marichoni
La Patria: ese lugar que me cobija
y ha permitido que cree mi historia.

Otra vez vemos al mes de septiembre llegar pintado de verde, blanco y rojo, otra vez vemos ondear los escudos con el águila que se atrevió a vestirse como escudo nacional, así desde hace más de doscientos años.
Cuántas formas de llamar a este país hemos escuchado, quien lo ha conocido y lo ha nombrado de acuerdo al rostro que a su vista le mostró. Y tenemos:
México, Cuerno de la Abundancia.
México, Ciudad de los Palacios.
México Pluricultural frente al mundo.
México, Tierra de mis amores y mis quereres.
México megadiverso y, a todas luces, rico en dones y regalos.
México prehispánico, virreinal e independiente, para integrarse a la totalidad de un mundo vastísimo en contrastes.
México, hogar natural de muchos y hogar por adopción de otros que sucumbieron a su magia y a su sol.
Pero por ello hay que encontrar ¿qué nos mueve a los mexicanos, que palpita en nuestros corazones, para celebrar. Y cómo hacerlo en este mes llamado el mes de la Patria, con la gratitud que se siente hacia el hogar al que llamamos con mucha seguridad así, “Patria”.
Pero reflexionando sobre México, Patria mía ¿cómo podemos responder?:
Con nuestro trabajo ¿hemos pensado en engrandecerlo? Nuestra ideología sobre él ¿es tan clara que le damos su verdadero sentido, sin disminuirlo?
Nuestro reconocimiento de su realidad ¿nos permite darnos cuenta de su verdad, aceptando lo que nos toca modificar, al reconocer que a veces las sombras ocultan su verdadera identidad?
Nuestra visión de futuro ¿nos hace orientar lo que hacemos para verlo trascender?
Nuestra convivencia ¿tiene la fraternidad que nos asegura que quien a nuestro lado camina, nos puede ayudar a progresar?
Quizá no siempre nos hemos dado cuenta del impacto que la Patria le da a la vida, a nuestra manera de ser, a nuestro estilo de relacionarnos, a nuestro concepto del esfuerzo, a nuestra forma de ver la responsabilidad del ser y hacer como forma de construcción, a nuestro anhelo de alcanzar mayor altura, tal como lo inspira esa águila que se alza, buscando cruzar el cielo.
Quizá no hemos reconocido lo que sí se puede, sin quedarnos en hacer solo la crítica sin proponer. Tal vez no hemos sido sensibles a buscar el pequeño hueco de oportunidad para aportar y nos hemos quedado solamente en vestir a septiembre de esos colores que nos hacen sentir identidad.
Por ello hoy propongo que, al grito de Viva México, retomemos el sentido de calor de hogar que le queremos dar, la idea de progreso que anhelamos alcanzar. Valoremos la tierra que, al pisarla vale porque es allí donde quedará la huella que tenemos que dejar. Pintemos el calendario total de esos tres colores que nos hablan de lo que somos, hemos sido y de lo que podemos llegar a ser.
Aprovechemos la vida, la fuerza de nuestra energía vital y asumamos lo que nos da ese Cuerno de Abundancia al que necesitamos anunciar para que nadie, mientras aquí estemos, se quede sin disfrutar, sin apreciar, sin darle el verdadero sentido de hogar. Solo así México responderá a todo aquello que históricamente podrá un día alcanzar.
No, nos conformemos con un solo mes para celebrar, pintemos de verde, blanco y rojo, el año en su totalidad. Nosotros lo merecemos y México nos lo puede dar.
VIVA MÉXICO, VIVA ESTE QUE ES NUESTRO HOGAR
Ilustración: Fotografía de Jorge Aguilar en Unsplash



Comments